Almería contará esta campaña con 12.388 hectáreas de cultivo dedicadas a pimiento,
en todas sus variedades, una cifra que supone una reducción del 2,5% en relación con
la temporada anterior. Este producto continúa siendo el preferido por los agricultores
de invernaderos solares de la provincia, por delante de otros como el pepino o el tomate.
Al igual que la pasada campaña, el Thrips parvispinus está teniendo una incidencia muy
alta, afectando al desarrollo de los cultivos de pimiento y al aspecto visual de los
productos, a pesar de que se han incrementado las medidas de prevención y los
métodos de combate, priorizando siempre el control biológico y la lucha integrada.
Se ha detectado su presencia en el 80% de las fincas dedicadas a este producto y aunque
los daños resultan de diversa índole, es mayoritaria la presencia de marcas y cicatrices
en los frutos, en mayor o menor medida. Los daños más graves afectan entre un 10 y un
15% de la producción. Según los datos aportados por la Consejería de Agricultura, Pesca,
Agua y Desarrollo Sostenible, se han arrancado en esta campaña el 1,5% de las 12.388
hectáreas plantadas.
Dichos daños son sólo de defectos estéticos, que no suponen un menoscabo de las
características organolépticas de los pimientos afectados y, mucho menos,riesgo alguno
para la salud de los consumidores.
La presencia del Thrips parvispinus en los cultivos de pimiento de la provincia de
Almería se remonta a hace tres campañas. Desde entonces el aumento de las semanas
con temperaturas por encima de la media habitual, así como la alta resistencia de esta
plaga, han favorecido su expansión.
Se trata de un insecto invasor procedente de Asia, que ha pasado de los cultivos
ornamentales a los hortícolas, encontrando en el pimiento su hábitat preferido.
Como ya se afirma unas líneas arriba, el Thrips parvispinus no supone ningún riesgo
para la salud de los consumidores. Sólo se recomienda, como en condiciones normales,
lavar bien los productos antes de consumirlos, una norma de higiene habitual para el
consumo de productos frescos.
Las empresas de comercialización están realizando un gran trabajo junto a los
productores, dotando los cultivos de las mejores condiciones posibles, aunque a pesar
de eso la incidencia de la plaga sigue siendo alta. Del mismo modo, se seleccionan a
diario los mejores frutos, sin descartar aquellos que sólo presentan cicatrices o manchas
en superficie, pues son totalmente aptos para el consumo.
Nuestro modelo productivo, económico y social no puede permitirse prescindir de
millones de kilos de pimientos de la máxima calidad, por el mero hecho de presentar
marcas o defectos visuales en la piel, que podrían equipararse a las manchas que
presenta el plátano de Canarias frente a la banana.
En un mundo global que apuesta por la sostenibilidad y que está en contra del
desperdicio alimentario, no cabe debate alguno sobre la validez comercial de los
pimientos con “la mancha del Parvispinus”.
Enlace a declaraciones sobre la calidad del pimiento de Almería de Antonio Mena,
Delegado Territorial de Agricultura de la Junta de Andalucía: